La navidad llegó al fin! Aunque no tuvimos nieve, el ambiente navideño se podía sentir.
El 23 fuimos al mercado de navidad de la ciudad y tomamos Glühwein y comimos Reibekuchen, hacía un buen de frío pero me aguante porque soy bien macho, jaja.
Celebramos nochebuena y navidad en Gütersloh con Erika, Tobias y Alina. Comimos Raclette y abrimos los regalos, para mi sorpresa hubo muchos para su servilleta, aunque para todos había por igual; enumerarlos sería cosa complicada porque temo omitir alguno, así que digamos que fui muy favorecido.
Después de la cena, la velada se amenizó con unos divertidos juegos de mesa y bebidas alcohólicas que se prolongaron hasta avanzada la noche.
Al día siguiente vinieron los abuelos a pasar navidad con nosotros y les entregamos sus regalos y ellos a los demás. Comimos bastante bastantes veces bastante tiempo (seguro que no fueron tantas pero recuerdo un día lleno de comida). Cuando no comiamos, dormiamos o descanzabamos de las fatigas del reposo, como bebés.
En fin, fueron unos días de descanso muy buenos.
Despues fuimos a Rheda a ver un castillo, donde todavía vive un noble, conde o vaya usted a saber qué. También hay un jardín lleno de rosas, pero se habían ido a otro lugar menos frío. Ese día vi la primera nevada, aunque solo fue en una pequeña zona en la carretera, pero se veía todo blanco bieeeeen bonito!
Tarán!

















































