24 ago 2007

Ya llovió!

Sí!! 365 días tengo ya acá.

Si he de decir la verdad, ha sido un muy buen año, en el que, a pesar de la distancia que me separa de la gente que quiero, he estado muy contento. He aprendido muchas muchas cosas en la maestría, también se más o menos alemán y la chamba me mantiene ocupado. Seguro que hubo ratos difíciles, pero fueron muchos menos que los agradables. A un año de distancia, veo que la disyuntiva que se puso en mi camino ya es cosa del pasado y ahora sigo por este nuevo camino. A un año de distancia he conocido a personas muy valiosas, he hecho nuevas amistades, y nuevos lazos me tienen unido a esta parte del mundo.
He visto algunos lugares y me faltas otros; pienso en euros y ya casi no en pesos; he aprendido a ser mas puntual por fuerza y ya hasta me gusta el desayuno alemán! Acá ss mas fácil seguir siendo vegetariano, siempre hay un menú sin carne, así como cerveza sin alcohol (pero esa ni por equivocación la he probado), además en un año he comido más pizzas que las que había comido en toda mi vida, e igual pasó con los chocolates. Gracias a mis amigos de otros lugares he podido probar comida de diferentes partes del mundo, así como conocer sus costumbres y tradiciones. He extrañado las fiestas donde se baila y las he tenido que cambiar por otras donde solo se toma y come. He probado ya cuatro peluquerías, sin que alguna me haya gustado del todo. He descubierto que Mexico esta de vez en cuando de moda y que como siempre, la comida mexicana que venden acá no sabe a nada. He comprado las frutas mas caras de mi vida y visto la nieve por primera vez. He visto anochecer a las 4:30 en invierno y a las 10:30 pm en verano, me he acostumbrado a vivir con días lluviosos y grises y he cambiado el tono de mi piel por uno más claro, tirandole entre amarillo oriental y bronceado de oficina; por esa razón me asoleo como lagartija al primero rayo de sol por la tarde.

El cambio fue al principio un shock para mí, seguro que sentí como mis primos sentían cuando mi prima Conchis los despertaba con una cubetada de agua en la cama, sin embargo al final del año el balance es positivo (no así mi estado de cuenta) y ya estoy más cómodo acá, claro que todo eso en gran medida gracias a Ana y su amable familia.

Podría seguir enumerando experiencias, sin embargo esta vez las dejaré solo para mi.

Finalmente me despido con una canción:

Yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas
me dejo una chiva, una burra blanca, una yegua negra ...

11 ago 2007

La nueva Europa


Buscando un mapa de Europa me encontré con esta foto, jaja. El pronóstico para el 2015.