
Con motivo del cambio de residencia que Tobias y Alina emprenden a partir del mes de Julio a las lejanas tierras de Israel, la familia Simon organizó una bonita fiesta de despedida a la que acudió media Alemania (o al menos así parecía). Turgay (tal vez lo recuerden por posts anteriores como "La boda turco-germana") me dió un aventón a Gütersloh y llegamos a lo mero bueno, cuando la comida estaba lista, jeje.
En la familia son todos muy amables y me la pase muy a gusto, pero lo importante es que todos tuvieron oportunidad de despedirse del susodicho, y él de ellos. Vino gente de diferentes partes de Alemania entre amigos y familiares. Además pudimos conocer a un primo de Ana que era como Santaclos, todos sabían que existía, pero nadie lo había visto antes, Christian.
En la foto se puede apreciar el alto grado de contenido etílico en los participantes de esta bonita reunión. Ah, el güero es el primo perdido.
Al día siguiente todos regresaron a su ciudad y afortundamente para nosotros el tren de Tobias vino retrasado, pudimos estar un momento mas con él.
Luego fuimos con los abuelos, pues era el cumple del abuelito. Fuimos a una pastelería con los mas variados sabores y formas de pasteles. Claro que no me pude resistir a probar de todo un poco.
Las frases desprendidas de este fin de semana y que pasarán a la historia:
- Ich habe das Licht an.
- ¿Dónde está mi Arrack?
- Fuiste el último en despertarte.
