20 may 2007

Bonito clima en Hamburgo






Nah!!
Nada de eso, muy a mi pesar estuvo lloviendo y con frío, cosa rara en Alemania, ja!
Pues ya que teniamos un puentecillo (vaya usted a saber por qué), y que Ana escribía su tesis con consejos paternales, pues que nos vamos pal norti!
Recuerdo un día que quisiera mejor que hubiera sido solo un sueño, un viento frío soplaba y calaba hasta los huesos, el paisaje era sin duda muy atractivo. Nos encontrabamos nada más y nada menos que en el Jardín Botánico de Hamburgo, Alí tocaba la trompeta en la banda de la iglesia que ese día celebraba un bautizo. En la misa, de pausa en pausa, unas mujeres setentonas con poca gracia y ningún ritmo se ponían a bailar unas danzas extrañas como invocando al espíritu santo para que tomara posesión de ellas. Bueno, una vez lo aguanta cualquier persona, pero cuando han repetido el balecito por cuarta ocasión la paciencia se agota y la risa amenaza con salir a carcajadas de más de dos de los presentes. Por la pena ajena hubiera querido que eso no hubiera sido real.

Bueno, pero no todo fue así de extraño, de hecho fue muy bueno. Fuimos a Ratzeburg a comer Maränen, un pescado que sólo hay ahí. En esa ciudad creció Alí, así que también vimos las casas donde vivío cuando niño en su niñez. Paseamos aunque había lluvia y vimos bizontes en un corral.

Como la Güera y su papá estaban muy ocupados me salí solín a dar el rol. Estuve en un museo, comí una crepa a la orilla del Elbe y tomé fotos a Mini Coopers.